El Aeonium tabuliforme es una suculenta originaria de las Islas Canarias que se destaca por su espectacular forma de roseta plana, casi perfectamente circular. Sus numerosas hojas carnosas, de color verde intenso, se disponen de manera compacta y simétrica, creando una apariencia geométrica única que recuerda a un plato vegetal.
Es una especie muy apreciada por coleccionistas y amantes de las suculentas originales, ideal para macetas decorativas, jardines de rocalla y espacios donde pueda lucirse su particular estructura.
Cuidados:
Luz: prefiere ambientes muy luminosos, con luz indirecta intensa o sol suave. Evitar el sol fuerte del verano, especialmente durante las horas centrales del día.
Riego: moderado durante su período de crecimiento, principalmente en otoño, invierno y primavera. Dejar secar el sustrato entre riegos y reducir considerablemente la frecuencia en verano, cuando entra en reposo.
Sustrato: utilizar una mezcla para cactus y suculentas, liviana y con excelente drenaje.
Temperatura: prefiere temperaturas templadas y frescas. Proteger de las heladas y del calor extremo.
Crecimiento: lento, formando una gran roseta aplanada que puede alcanzar aproximadamente 30 a 40 cm de diámetro en condiciones favorables.
Floración: produce una inflorescencia con pequeñas flores amarillentas. Es una especie monocárpica, lo que significa que la roseta muere después de florecer.
Una suculenta verdaderamente escultural, perfecta para quienes buscan una planta diferente, llamativa y de gran valor ornamental.
No incluye portamacetas.














